domingo, 28 de febrero de 2010

Aporte para Revista al Día
LA AVENIDA CERO DE CUCUTA VS INTEGRIDAD PERSONAL
Parece ser que tanto peatones como motorizados que atraviezan una de las avenidas más hermosas de la bella ciudad de Cúcuta, son los primeros expuestos a un inminente atentado contra su integridad personal por la imprudencia e ignorancia de las normas de tránsito de los segundos o motorizados, los que también se exponen a sufrir graves lesiones porque por su culpa y solo su culpa, pueden ocasionar graves accidentes; toda vez que su falta de sentido de convivencia social, los impulsa a pasar de un sentido a otro de la avenida, violentando el derecho de la libre circulación de los peatones al arrebatarle su paso peatonal.
Roguemos a Dios y a la máxima autoridad de tránsito de la ciudad para que nada de esto suceda. Porque sin proponérselo, los agentes de policia y tránsito que por allí patrullan pareciere que estuvieren hipnotizados o posiblemente desconocen las normas y por ende sus funciones que pueden producir graves consecuencias. No hay que olvidar que si ocurre algo trágico en dicha avenida, no solamente los culpables son los motorizados y motorizadas, sino también lo puede ser la administración ya que podría alegarse una falla en el servicio.
Ya para finalizar con esta reflexión, quiero recordar el artículo segundo de nuestra carta magna en su inc. 2 que dispone: " Las autoridades de la república están instituidas para proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias y demás derechos y libertades, y para asegurar el cumplimiento de los deberes sociales del estado y de los particulares"A Cúcuta no se viene a hacer lo que se le da la gana. Si no quieres a Cúcuta, qué haces aquí.
Ramón Velaides.

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