martes, 18 de noviembre de 2008

PRIMEROS INFRACTORES

LOS MENORES DE EDAD NO ATENDIERON CAMPAÑA MUNICIPAL
Los menores de 16 años en Cúcuta pese a la advertencia de no circular por las calles de la ciudad después de 11:00 de la noche, no hicieron caso del llamado de las autoridades y fueron sorprendidos en diferentes lugares nocturnos mientras bailaban o consumía bebidas embriagantes.
La medida se tomo pensando en evitar que los adolescentes incurran en la comisión de delitos tales como hurto, porte ilegal de armas, daño en bien ajeno y violencia intra familiar y dando prioridad a la política pública que se encuentra en Plan de Desarrollo del Municipio, para garantizar la protección integral de los derechos de los niños y niñas de Cúcuta.
La campaña “De Noche en casa el riesgo no te caza”, fue desatendida por varios muchachos, que fueron llevados por la Policía Nacional hasta las instalaciones del colegio Misael Pastrana Borrero, informando posteriormente al padre del menor sobre la situación presentada con su hijo. Lo curioso de esta situación es que la campaña fue debidamente socializado con los respectivos establecimientos comerciales, no sólo para evitar que se expenda licores a menores de edad, sino para que tengan conocimiento de la prohibición de permitir el acceso a lugares nocturnos a los adolescentes. Pese a ello, los comerciantes del licor y otras cosas, hicieron oídos sordos y sin ningún remordimiento de conciencia le despacharon a los adolescentes.
Lo curioso es que todas las autoridades están preocupadas por el alto índice de delitos en los cuales han resultado involucrados menores de edad y el aumentos preocupante de bebidas alcohólicas entre esta población, sin embargo, lo único que hicieron fue llevarse detenido a los menores, mientras el adulto que les vendió el licor continuo como si nada atendiendo su negocio.
SOCIEDAD HIPÓCRITA
Resulta por demás vergonzoso que la sociedad colombiana base parte de sus ingresos en el cobro del impuesto al consumo de licor y cigarrillos, dineros que son destinados para mejorar la salud del pueblo, si ese mismo que primero debe emborracharse y llenar de nicotina sus pulmones para que con esos impuestos le atiendan a través del Sisben. Pero lo que no puede cuadrar y nos deja como país del tercer mundo, es que existan comerciantes que emborrachen a nuestros niños, bajo la mirada complaciente de las autoridades a quienes solo les interesa que el licor que allí se expenda tenga la estampilla del impuesto al consumo, o sino preguntemos a los señores Secretarios de Hacienda tanto municipal como departamental.

Y nos preguntamos ¿Donde estarán los padres de estos muchachos que abandonan la tranquilidad del hogar para meterse en lugares tan peligrosos y pocos santos, con la excusa de una rumba? ¿Rumba, sexo o degradación de una sociedad condenada a ser pobre de espíritu?

No hay comentarios: